Un lego en esto de los blogs no lo soy, no es la primera vez que posteo algo en uno. Y tampoco es la primera vez que se me ocurre poner como título de una entrada una frase en ruso a pesar de no hablar ni jota del idioma. Empero, dentro de mis actividades relacionadas con la asignatura Intentonas Desesperadas para Llamar la Atención, nunca antes había empleado la Frase en Ruso Copiada de un Websitio de Proverbios en Ruso y Pegada como Título para la Primera Entrada de un Blog al que Puedo Llamar Mi Blog: en eso sí hay una primera vez.
Y en lo de la ocurrencia de poner al comienzo de la susodicha entrada una enigmática oración breve en código Morse como carnada para que algún desocupado la descifre y me deje un comentario para luego recibir la retribución de mi respuesta..., también. Así de groseramente ingenioso y original puedo pretender ser con tal de ganar algo de distinción en medio de tanta redundancia cibernética.
Queda esperar, pues, a que alguien se pase por aquí a desperdiciar los fotones de su monitor y su poco significante tiempo para que, aunque sólo sea por una vecita, me haga sentir un poco más interesante. No es algo por lo que voy a rogar o a pedir de favor, ni mucho menos, qué mejor para que por defecto se le conceda a un desconocido como yo un capricho.
Aunque, la verdad, no me siento muy optimista.

