├ IMDb ▌por quark schiz ┤
NO PUEDE SER!!!!! NOOO...!!!!!!
NO PUEDE SER!!!!! NOOO...!!!!!!
Sobre Uno, Yo, Chris Langan & IMDb
Vaya con estas pseudocelebridades tutuberas figueretis, mijitus lindus. ¿Lo vieron? Eric, "Sturmgeist89" (su apodo en el Tu Tubo) aka el "selector natural" aka "The Finisher", es el último grito de las masacres escolares. Esta excepción de ser humano que, como el Ché Guevara, se la jugó y la armó llevando sus quimeras revolucionarias a los extremos; que al igual que el Ché Guevara también creía en la asepsia social y por ende mató a quienes se interpusieron entre él y su ideal superior; y que, o sea, también era un sociópata, como lo fue también el Ché Guevara. Y qué se le va a hacer, nadie está libre de atrocidades.
Bueno, tampoco es que sean exactamente iguales, ojo, que al jugar a hacer comparaciones es necesario considerar y reconocer la diferencia de grados y de matices, y por supuesto el siempre oportuno contexto histórico, ¿no? Quiero de una aclarar eso para que a nadie se le ocurra ni por un momento adelantarse a pensar que estoy moneando demasiado la antena de mi pensamiento posmo. Al menos no soy tan ridículo como para comparar al tipo con los nazis, peor con George Bush.
Eric definitivamente no fue un sociópata líder legendario, de esos que realmente conquistan las cúpulas de poder y se ganan el apoyo entusiasta de los bobalicones de la plebe a base de subterfugios y de politiquería para, ahí sí, llevar a cabo sus planes masivos de control de calidad humano y de repartición de pedazos de cielos azulitos; de esos que se inventan su propia religón o se hacen presidentes dictadores de países como Zimbabwe, o que tienen a celebridades estúpidas y a intelectuales acaramelados meneándoles la cola y a quinceañeras ingenuas y simplonas haciéndoles barras desde sus estúpidos blogs. No. El tipo fue básicamente un patético adolescente testosterónico con cara de mamón que a veces escribía con el BLOQ MAYÚS encendido cuando comentaba en los tableros del U2b y que al medio suicidarse apenas pudo deseleccionar naturalmente a un ridículo 0,000000147 % de la población mundial.
No obstante, dada mi crítica tal vez ligera pero sí justa y balanceada y sin rodeos, creo que es menester darle puntos por algo a pesar de todo. Por esta vez yo le daría puntos por los curiosos oximorones y adjetivos que usó para describir sus afiliaciones ideológicas en su nada intelectualmente atemorizante perfil TuTubesco.

Bonus: ¿En qué se parece Eric 'Sturmgeist89' a Rafael Correa aparte de lo esencialmente obvio? En algunas cosas más; por ejemplo, en que al parecer el uno tenía y el otro tiene la misma concepción reduccionista y pendeja de lo que es la democracia (eso de que lo que las mayorías dizque digan que se haga se debe hacer y que lo que reciban es lo que se merecen), aunque Eric fue tal vez más desnutrido en lo que a relativismos suavizadores de fronteras conceptuales se refiere (el chico aseguraba que a Stalin y Hitler no se les podía llamar asesinos genocidas porque técnicamente no lo eran, es decir no mataron a nadie con sus propias manos) como para decir alguna estupidez del calibre de "en Cuba también hay democracia".
Got Parody Motivational Poster?
El anterior poster me salío algo burdo así que pensé en hacer otro diferente. La cosa es hacer algo como que parodioso, si es posible ingenioso y mordaz, o sea algo como esto de aquí o estito de acá (o esto). Si hay algo más divertidillo para publicar un post de relleno en un blog semiaburrido que recurrir a un generador de posters motivacionales, me lo podéis decir.
Enigüeys...
Vi la Película Después de Acabar de Leer el Libro
La paja mental de comparar una novela y su posterior adaptación al cine puede llegar a ser pretenciosa y poco lícita, pero se me hace inevitable, y más aún más cuando ves la película una hora después de haber terminado el libro. Justo aquello me acabó de pasar el otro día con El Perfume.
Casi que me iba a dar por soltar el cliché tonto de que "el libro es mejor que la película" (como si una adaptación fílmica debería equipararse a la experiencia literaria). Más bien prefiero decir que leer el libro primero y ver la película después cuando tienes fuertes indicios de que el libro debe ser muy bueno es una mejor política que hacer lo viceversa, no solamente porque en el libro los efectos especiales son mejores (como diría Estefano Rey), sino porque de eso modo no tienes que cargar con el prejuicio que trae el estereotipo que te venden en pantalla además de los molestos espoilers.
Ahora claro, en casos como el de El Código Da Vinci, en el que dizque esnobs como yo se sirven de elevadas opiniones ajenas y de evidencia instrumental para asumir que el libro es una mierda y que la adaptación cinematográfica debe ser cutre y pendeja, la mejor política a adoptar en lo que a mí respecta es no perder el tiempo ni con el libro ni con la película. Es más, yo diría que en lo que va de literatura hortera de conspiraciones y sociedades secretas son mucho mejores en términos de calidad libros como La Ecuación Dante o el Club Dumas que las obras del Sr. Marrón. Y si se trata de conocer algo más sobre el linaje de Jesús, el Santo Grial, los francmasones y todas esas vainas desde la ficción fusión, es más interesante e intelectualmente estimulante hacerlo jugando juegos como Gabriel Knight 3: Blood of the Sacred, Blood of the Damned.
Bueno, va siendo momento de soltar un enigüey en 4, 3, 2...
¡Enigüey! Con respecto a mis inútiles observaciones de crítico diletante pendejo tirado a purista sobre El Perfume...
Se suponía que el querido Jean Baptiste Grenouille debía ser un ser vacío, anodino, sociopático y tosco, nada simpático, ni mucho menos cute. Por supuesto, dada la maldita costumbre de no mostrar caritas demasiado feas en papeles protagónicos que tienen los estetas de los estudios de Jolivud, los de la CIA, o los de las compañías de cosméticos..., o de quienes sean responsables de promover el darwinismo social actualmente, obviamente ya me esperaba que el flaco Ben Whishaw no calce ni de chanza con el estereotipo que uno esperaría. Y bueno, ciertamente el muchacho es demasiado alto, apuesto y con un porte demasiado tierno que induce poca aversión; pero más allá de eso, el principal problema es que su personaje peca de superficial, carente de mística y, al rato de los ratos, poco o nada ominoso. Aparte, aunque el libro tampoco olía, las más de mil palabras empleadas en describir el universo de olores y hedores percibidos por los superpoderes olfativos de Grenouille son más ilustrativas de sus experiencias aromáticas que los repetidos y absurdos primeros planos de la naricita de Whishaw y de sus blancos esnifados. Un uso más versátil y creativo de los recursos de edición, montaje, maquillaje y hasta de efectos visuales hubiera resultado de mejor manera en la ilustración de lo que se supone que es el tema principal de la historia, y así redimir al libro de lo que Kubrick describió como "infilmable".
Bonitos escenarios y linda música empero.
