Vaya con estas pseudocelebridades tutuberas figueretis, mijitus lindus. ¿Lo vieron? Eric, "Sturmgeist89" (su apodo en el Tu Tubo) aka el "selector natural" aka "The Finisher", es el último grito de las masacres escolares. Esta excepción de ser humano que, como el Ché Guevara, se la jugó y la armó llevando sus quimeras revolucionarias a los extremos; que al igual que el Ché Guevara también creía en la asepsia social y por ende mató a quienes se interpusieron entre él y su ideal superior; y que, o sea, también era un sociópata, como lo fue también el Ché Guevara. Y qué se le va a hacer, nadie está libre de atrocidades.

Bueno, tampoco es que sean exactamente iguales, ojo, que al jugar a hacer comparaciones es necesario considerar y reconocer la diferencia de grados y de matices, y por supuesto el siempre oportuno contexto histórico, ¿no? Quiero de una aclarar eso para que a nadie se le ocurra ni por un momento adelantarse a pensar que estoy moneando demasiado la antena de mi pensamiento posmo. Al menos no soy tan ridículo como para comparar al tipo con los nazis, peor con George Bush.

Eric definitivamente no fue un sociópata líder legendario, de esos que realmente conquistan las cúpulas de poder y se ganan el apoyo entusiasta de los bobalicones de la plebe a base de subterfugios y de politiquería para, ahí sí, llevar a cabo sus planes masivos de control de calidad humano y de repartición de pedazos de cielos azulitos; de esos que se inventan su propia religón o se hacen presidentes dictadores de países como Zimbabwe, o que tienen a celebridades estúpidas y a intelectuales acaramelados meneándoles la cola y a quinceañeras ingenuas y simplonas haciéndoles barras desde sus estúpidos blogs. No. El tipo fue básicamente un patético adolescente testosterónico con cara de mamón que a veces escribía con el BLOQ MAYÚS encendido cuando comentaba en los tableros del U2b y que al medio suicidarse apenas pudo deseleccionar naturalmente a un ridículo 0,000000147 % de la población mundial.

No obstante, dada mi crítica tal vez ligera pero sí justa y balanceada y sin rodeos, creo que es menester darle puntos por algo a pesar de todo. Por esta vez yo le daría puntos por los curiosos oximorones y adjetivos que usó para describir sus afiliaciones ideológicas en su nada intelectualmente atemorizante perfil TuTubesco.

He que reconocer cierta unicidad en la suscripción idiotológica del man cuando se describe empleando términos como "idealista realista", "darwinista social antisocial", "ateo endiosado" o "humanista antihumano". Sería bueno que quedara como enseñanza que no es lo mismo un darwinista social con personalidad antisocial que uno que no sea antisocial; que no todos los humanistas son humanitarios; que los delirios de grandeza de ciertos ateos no tienen nada que ver con el ateismo per se; que no es la misma la influencia que tengan todos los trabajos de Nietzsche en la mente de algún cojudo adrenalinoso que en la mente de algún fulano no tan enfermo; etc. ¡Rápido!, antes de que los columnistas digan que los videojuegos tienen la culpa de las masacres escolares, o que los creacionistas imbéciles aseveren que la evolución es la causa de los tiroteos, o que los habladores pelmazos como TheAmazingAtheist salten a conclusiones y pongan a Eric como muñeco de paja de lo que es el darwinismo social (y que encima de eso digan, "Hey, se los advertí…"), o que algún paisano diga cosas en apariencia patéticamente obvias en un blog…

 Careverga

Bonus: ¿En qué se parece Eric ‘Sturmgeist89′ a Rafael Correa aparte de lo esencialmente obvio? En algunas cosas más; por ejemplo, en que al parecer el uno tenía y el otro tiene la misma concepción reduccionista y pendeja de lo que es la democracia (eso de que lo que las mayorías dizque digan que se haga se debe hacer y que lo que reciban es lo que se merecen), aunque Eric fue tal vez más desnutrido en lo que a relativismos suavizadores de fronteras conceptuales se refiere (el chico aseguraba que a Stalin y Hitler no se les podía llamar asesinos genocidas porque técnicamente no lo eran, es decir no mataron a nadie con sus propias manos) como para decir alguna estupidez del calibre de "en Cuba también hay democracia".