Scratches: Director's Cut. La versión expandida de la ya famosa aventura gráfica Scratches, el primer videojuego comercial de este tipo hecho en Argentina (por Nucleosys). Como parecía ser un juego tan ovacionado por jugadores y críticos de videojuegos de ficción interactiva en general, se me ocurrió echarle un vistazo. Tenía curiosidad por saber qué hay con los rasguños en el sótano.
En el juego tomas el rol de un escritor de novelas de terror que busca establecerse en un sitio aislado que le ayude como inspiración para escribir su proxima novela. Qué mejor entonces que mudarse a una extraña y lúgubre mansión, la que por supuesto resulta estar embrujada... o algo así (los síntomas son un asesinato ocurrido en el pasado y unos arañazos que se escuchan en el sótano).
En el aspecto técnico el juego tiene lo que se requiere para quedar bien parado. Las gráficas lucen bien, los escenarios son lo suficientemente pulidos y realistas; la mansión victoriana en la que deambulas luce ominosa, vieja, misteriosa, y puede que hasta tétrica. La interface tipo FPS es cómoda y fluída, los controles son fáciles de aprender. Los sonidos, bien hechitos...
¿Pero... y qué? Que hay unos extraños ruidos que se escuchan en el sótano, que la mansión que luce embrujada tiene un pasado oscuro y terrible, y la musiquita que suena tan misteriosa te acompaña, ¿pero y? No me importa. Me vale gato. Porque el desarrollo de la trama no me convence del todo; al juego le hace falta intriga, mística, detalles tangenciales y revelaciones menos predecibles. Y un no sé qué que provoque miedo también, pues los sustos, no los hay muchos realmente, y no los puede haber por unos meros rasguños. Hay unas dos o tres situaciones de esas que te hacen saltar del asiento, pero más allá de eso cualquier intento de ambientación de horror nunca levanta mucho vuelo, se agota conforme uno se aburre jugando. La falta de dinamismo en la jugabilidad, las pobres animaciones y las aparentes escasas posiblidades del motor de juego tampoco son puntos extras. La música, lúgubre y melancólica, hace lo que tiene que hacer, pero el soundtrack no es nada de antología tampoco, yo diría que incluso es genérico. Las voces y los diálogos son convincentes, pero sin nada más. Los puzzles, aunque creativos y bien elaborados, pueden resultar frustrantes y repetitivos (la dificultad del juego es alta). La resolución, poco satisfactoria y ambigua. Además, solamente por la colgadas y los problemas de carga que se presentaron en mi computadora a pesar de tener todos los parches instalados, chugcha...
Y en cuanto a eso del "corte del director"..., puh-leeze. Es una tomadura de pelo. Que yo sepa, es el mismo juego, básicamente, sólo que con gráficas mejoradas, un final alternativo escondido y la inclusión de un capítulo extra (en el que juegas tomando el papel de un reportero que visita la mansión antes de que sea demolida). Que mejoren las gráficas es chévere, pero que tengas que bajarte un parche adicional de 500 Mb para que las gráficas se vean aun más chéveres, además de para que el juego te corra sin colgarse (más de lo normal), no lo es tanto. El final alternativo, por lo que leí, es casi una broma; es un huevo de pascua que encima que es imposible de encontrar sin usar un walkthrough, queda como una excusa zonza e innecesaria. Y en cuanto el capítulo adicional (llamado The Last Visit), aunque aclara algunas cosas, no representa un aporte muy necesario ni mucho menos un mejor cierre (su conclusión me pareció forzada), aparte de que deja todo el misterio a medio camino entre lo sobrenatural y lo que parece sobrenatural pero no lo es, haciéndolo todavía más ambiguo y confuso.
Yo soy de los que se creen en la obligación de resolver estos juegos sin guías ni espoilers. Pero en este caso no tuve paciencia, la paciencia necesaria para recorrerme la casa como alma en pena una y otra vez hasta dar con la solución. Lo peor es que cuando revisé las guías vi que después de todo la respuesta no era tan difícil, sólo había que observar mejor. Eso me fastidió y me hizo sentir como un imbécil. Hay un puzzle en particular, que para ser resuelto requiere poner atención y tener cierta intuición, en el que te tienes que figurar una contraseña para abrir una caja, y para eso tienes que adivinar un nombre. La gran puta, odié ese puzzle, quiero decir odié las horas que perdí tratando inútilmente de resolverlo (debe ser mi castigo karmático por haber infligido en mi blog un puzzle hijueputamente rebuscado).
Por cierto, no pagué ni un céntimo por este juego. Y ojo, aquello no es algo de lo que me enorgullezca, más bien lo acepto con resingación (es que el mulito es muy bacán y la banda ancha lo vuelve todo un arrecho), pero en todo caso lo justifico de alguna forma alegando que este juego no es ni de lejos el clásico ni la gran puta maravilla que en muchas páginas web te dicen que es. Como yo lo veo, normalito nomás.