├ heces de neutrino, aceite de serpiente, Gente & blogs ▌por quark schiz ┤
Erika Sylva Charvet es una reprensible demagoga seudointelectual (I)
Los articuluchos propagandísticos de esta abrutada son una muestra del sectarismo, estupidez e ignorancia que reúnen las vaginistas idiotologizadas que escriben para El Telégrafo (lo son Carol Murillo, Amelia Rivadeneira, Lucrecia Maldonado o Magdalena León). La Charvet es un estereotipo patético cuya disección no merece desperdicio. Esta pretenciosa vieja acomplejada me da asco.
La opresión de los plurales omnicomprensivos, o por qué el nazismo alemán es matriarcal
[...] las militantes feministas que conformaron el grupo de cuarenta y seis mujeres asambleístas, debieron haber influido para que la nueva Constitución rompa el silencio [énfasis mío] y, por primera vez, reconozca nuestra existencia diferenciada [...]
Una de las peores calamidades de esa nueva Constitución es justamente que la escribieron un montón de mamarrachos carentes de originalidad que pensaron que por volver a repetir esa sarta de discursitos calcados de lo políticamente correcto estaban reinventado la rueda.
[...] por primera vez, reconozca nuestra existencia diferenciada del género masculino en expresiones como, “nosotras y nosotros, el pueblo soberano del Ecuador”, “todas las ecuatorianas y ecuatorianos”, y así por el estilo.
Es divertido lo paradójicos que son esos discursitos identitarios. Por un lado, y como fachada, las vaginistas típicamente abogan por el reconocimiento de la valía de las personas sin discriminación por razones de sexo, pero a la vez son quienes más exacerban la condición femenina, reivindicándola dizque, al ponerla de relieve en asuntos que muchas veces no tienen nada que ver.
No debe pasar desapercibido este hecho histórico, pues nada consagra con mayor crudeza [énfasis mío] la supremacía masculina en la sociedad que el lenguaje con el que nos comunicamos en la cotidianidad [...]
Ah, conque nada consagra la cacareada "supremacía masculina en la sociedad" con mayor crudeza que esos perversos -os. ¿Seguro? Porque si esa demagógica conspiranoía con la que vaginistas como la Charvet analizan las asignaciones de género en el lenguaje, como en el caso del plural omnicomprensivo, es lo más destacable que tienen en su apartado argumental para denunciar lo oprimidas que son, entonces no puedo sino sisear con desdén ante su caso.
Ignoro si la cristalización de este nuevo lenguaje constitucional tuvo que vencer resistencias. Seguramente, sí [...]
Seguramente, no. Y es justamente la ausencia de resistencia ante semejantes idioteces lo que da qué pensar. Pensar que, para ser nuestra sociedad así de cruelísimamente patriarcal, el "generismo" en los varones está vedado desde la corrección política, pero consagrado en las mujeres.
[...] los cambios que está sufriendo el mundo patriarcal y los obstáculos que deben seguir siendo removidos para la visibilización de lo femenino.
Joder, por Su Albondigeza, que nunca es poca la profusión de tetas en el cine, ¿no?
Yo misma tuve que librar una lucha contra este entrenamiento cultural hace más de una década, cuando empecé a aproximarme a las propuestas feministas. Tuvieron que pasar años hasta que logré interiorizar un nuevo lenguaje con perspectiva de género [...]
Vaya con esta Erika. En serio, qué pretensiones identitarias tan vulgares debe cargar esta señora para creer que su sola condición de mujer le concede un mérito porque sí. Ese chauvinismo, en el fondo, no veo que difiera mucho del de un racista.
Por ejemplo, hace cuatro años preparé un libro para una ONG e introduje una perspectiva de género en la escritura, pero al editor (¿o editora?) no le gustó y masculinizó todas las palabras.
Me muero, qué horrorr [sic, léase con la ere arrastrada]. ¡Todos los palabros!
En algunas reuniones académicas he podido advertir cierta condescendencia para visibilizar lo femenino, no exenta de burlas. La mueca sarcástica masculina no tiene edad. La he visto en rostros de más de 40 y de menos de 20.
Es que la plena es que eres un chiste, querida.
Algunos están persuadidos de que es un exceso, una actitud intransigente o extremista, o un “machismo al revés”, cuando, en realidad, solo se trata de afirmar la capacidad de lo femenino para representarse por sí mismo.
¿Un "feminismo machista" entonces?
Ya, si vamos a armarla por el lenguaje y las palabras, pues por ese lado yo estoy teniendo un serio problema con el feminismo, empezando con lo que esa misma palabrita lleva en sí. Digo, ese término ni etimológicamente (ni mucho menos en la praxis) tiene que ver con la igualdad de género, de hecho denota un claro partidismo...
O sea..., mejor sería que hablaran de personas, no de género.
[...] será quizá la condición para que dentro de cien años, la sociedad registre nuevos signos y un nuevo lenguaje, libre de supremacías de género, que socialice a hombres y mujeres en una nueva cultura de la equidad.
Pues cuando yo vea a vaginistas como ustedes marchando para que se instaure la paridad de género en los ejércitos de carne de cañón que vayan a servir en la guerrita de turno… O condenando la circuncisión no consentida aplicada a varones infantes, como en «mi cuerpo, mi decisión»...
Zopenca.
Pues ahí está. Para mí que es una banda uncraniana llamada 

