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Yo Juzgo: Entre Gabrielidades y Gansos
He de rodar, rapidito, ¡que me estoy quemando! Examino brevemente una pieza bloguera de malinformante parodia, proveniente de aquí.
Hace un año, Xavier Flores Aguirre, en su papel de reivindicador quejicoso, le envió un correo a la popular Gabriela Calderón para criticarle uno de sus editoriales publicados en El Universo, un artículo en el que ella defendió la desregularización del mercado laboral. Esta carta, que fue publicada en su blog, se quedó sin acuse de recibo, cosa que este Flores asumió como un silencio otorgante.
Leo que Gabriela Calderón es acusada de defender un supuesto capitalismo explotativo. En uno de esos artículos Xavier Flores declara resentir de las empresas que para ahorrar costos de producción se han aprovechado de países que venden mano de obra barata, países como China o Tailandia. La propuesta suya es la predecible: que como esas empresas, malvadas transnacionales, son mezquinas y explotan a los obreros, el capitalismo de mercado es cruel, ergo necesitamos del Estado justiciero para que cuadre las cosas.
Pero lo que me motiva a escribir sobre esto viene a raíz de lo publicado recientemente por Xavier Flores hace unas pocas semanas. Lo que este fulano describe como "el complemento perfecto" de su carta a Calderón (que consta aquí) se fundamenta en un ejemplo tan desubicado que resulta, en efecto, casi perfecto, ¡pero para darle la razón a la vapuelada Calderón!
Porque lo que la carta envíada por esa tal Karina a El Universo describe sucintamente las consecuencias de una excesiva inflexibilidad laboral en un país como el nuestro. Es muy simple, creo yo: Karina va a prescindir de contratar a una empleadita doméstica dado el caro riesgo que ahora le supone, por tanto la candidata que de otro modo iba a ser contratada no va a conocer a Karina como patrona (ni a ella ni a quienes estadísticamente van a adoptar una postura similar), quedándose sin pan ni pedazo y, quizás, hasta sin migajas. Pero este Xavier Flores se pasa por el forro ese asunto y prefiere desmerecer sarcasticamente a Karina montando un muñeco de paja al compararla a ella con una suerte de empresauria maquiladora de la China.
Me parece notable lo estúpida que es esa comparación. ¿Es Karina una maquiladora del codo por pagarle un poco menos del mínimo? Por favor, vaya gazmoñería. Si me preguntan, deleznando el positivismo como único criterio moral, no me parece socialmente justo que esta Karina le tenga que entregar a su nueva empleada casi más de la mitad de su "pancito", sin recibir a cambio un servicio en conformidad, simplemente porque el mínimo salarial así lo exige. Por otro lado, la situación de estas empleaditas domésticas, con una ocupación mucho más holgada que la de su patrona (como para que se puedan permitir faltar, llegar tarde, usar el teléfono, ver televisión, descansar, escuchar música y, en general, laborar sin estar bajo una supervisión cargante), de ninguna manera califica para semejante drama ni mucho menos para ese demagógico símil, especialmente a sabiendas de que la patrona les está cediendo casi la mitad de su mucho más sudado sueldo (el que a duras penas le alcanza para cubrir sus gastos).
¿Cuál sería entonces la solución para las ahora crecientes desempleadas domésticas? Sinceramente, no me sorprendería demasiado que alguien como Xavier Flores, siguendo ese igualitarismo impositivo que predica, propusiera crear una ley que obligue a una malvada como Karina a contratar empleadas aun cuando no las requiera o le salga prohibitivo hacerlo.
Por último, los que coronaron esta babosada fueron quienes se gastaron en la discusión derivada en la cajita de comentarios. El desencanto de Karina León es algo relacionado con la falta de flexibilidad laboral en el país, un problema que por cierto no se reduce a la cuestión de un aumento inoportuno del sueldo mínimo. Lo que veo en las respuestas de Xavier Flores a este asunto son bombardeos pedantes con opiniones y declaraciones que se van por las ramas (una manera de crear un muñeco de paja consiste en rechazar huevadas que nadie ha propuesto y que pertenecen a otro cacao): por ejemplo, que traiga a colación las situaciones de Cuba o la URSS como algo contrapuesto a su propuesta (a pesar de que nadie apeló a esos clichés previamente), para luego conjugar el tema del sueldo mínimo con el de la planificación central. ¡Una soberana cojudez! Si un país como China, ejemplo estrella de maltrato y explotación laboral, en realidad ha contado con un estado planificador, heterodoxo y pragmático (ni modo, hasta Joseph Stiglitz lo condecora como un modelo a seguir). Justamente una de las estrategias del Estado chino para su despegue económico ha sido ofrecer mano de obra barata, cosa que consiguieron gracias al exceso poblacional y a la dictatorial prohibición del sindicalismo. Los estados de países como Japón, Taiwan o Corea del Sur se manejaron de manera semejante cuando se encontraban en vías de desarrollo. La planificación de los estados empresarios no va necesariamente de la mano con el miramiento por los derechos sociales de los obreros y what not, más bien las experiencias de esos países hasta nos sugerirían lo contrario (y es que desde el Estado, viendo los sabelotodos la "gran película", se tienden a relativizar esos asuntos).
Lo que pasa es que nos sobran ideólogos arribistas alelándonos con la estúpida idea de que un estado niñera regalón y proteccionista a la europea es viable para un país con un estándar de vida tercermundista como es el nuestro. Para plantear semejante cosa, que podemos convertirnos en un "Estado de Bienestar" socialistón sin siquiera pasar por un período de industrialización capitalista, se necesita creerse el cuento de que podemos saltarnos revolucionariamente los gradientes, lo cual es una barbaridad digna de un leninistoide. Lo curioso es que si a estos huevones les preguntas te van a decir que tan sólo son socialdemócratas, o sea, moderados. Pues vaya, si me preguntan, diría que lo que son es una partida de aguados, chantas, esnobs...y poseurs que no nos hacen ningún favor con sus vendedoras sandeces.
En cuanto a Gabriela Calderón, no me parece lícito afirmar que su mutis por el foro garantiza una admisión de culpa o de carencia de argumentos. Tal vez es sólo que ella no es tan cojuda como para caer ante cualquier provocación. La otra vez le pregunté a propósito del tema y me dijo que "de lo que he visto, sus artículos en mi contra son meros intentos de estigmatizarme y no de discutir las cosas en serio". Que el lector juzgue. Ahora.
(Gracias por acompañarnos en esta edición de Que el Lector Juzgue. Hasta la próxima.)


A propósito, en la última empresa en la que estuve los obreros trabajaban bastante pero eran modestamente pagados, pero no porque el dueño fuera de esos jefes tiránicos que se regordean ante el sudor ajeno mientras se lavan los pies con Champagne. Al tipo ni siquiera se le podía acusar de robar plusvalía marxista porque allá no hacen ni un maldito chelín de utilidades (con suerte acababan el mes sin números rojos). Lo menos que pude hacer por ellos es darles consejos para que simplifiquen las operaciones y mejoren el trabajo. Con azuzar a los obreros para que le caigan a litigios al dueño no sale ganando nadie. Además no soy abogado como para permitirme parasitar de esas pendencias.
Las exigencias de los códigos laborales del Ecuador desde hace años que van más allá de unas razonables garantías mínimas. Es uno de los países más inflexibles en esa materia (de ahí que exista una basta informalidad laboral). Tomando en cuenta el desfase entre los niveles de productividad, abogar por más supuestos derechos no es mesurado ni deseable. Esas leyes estúpidas a quienes perjudican es a las empresas nacientes, pequeñas o medianas. Las clases medias, las que, en fin, son el motor de la economía en las sociedades, son las que van a sufrir.
Comment by quark schiz — August 28, 2009 @ 12:56 am
Mis dos centavos:
Por una parte, no nos olvidemos del problema inicial que plantea el tipo ese 'Xa-fag' (léase "the fag", con acento francés). Si bien terriblemente defendido, está la dicotomía laboral de tener que trabajar duro por poco dinero o simplemente no trabajar y comerse los zapatos. Esto más que un problema de la clase media, quien a duras penas puede solventar su modo de vida como para ser el responsable de solventar el de la gente con aún menos recursos, es un problema, me parece, del proceso productivo del país. Que K. no pueda contratar a Rosita II (Es fácil numerarlas
) y que hayan cientos de familias en situaciones similares para todo tipo de empleos domésticos es un claro síntoma de un menguante poder adquisitivo. Que el trabajador de clase media ya no pueda darse esos "lujos" es porque su mismo medio de producción, la empresa (dejando de lado al estado) no es capaz de tener un crecimiento que sirva para tal beneficio. De hecho, las empresas tienden a ser sólo un ejemplo más complejo de la misma situación de K. Dicho sea de paso, el estado tiende a dar sueldos mediocres a la mayoría de sus (mediocres) empleados, de modo que estos (hasta por su concepción económica) son mediadores pero no productores ni generadores de riqueza. Y claro, está la burocracia contratista de oro y nuestros amigos los empresaurios, que por cuestiones innatas de egoísmo y poder, no creo que tiendan a comerse el cuento de la solidaridad y la aldea Pitufo. No se me ocurre una panacea formidable al asunto salvo dejar que los chicos aprendan a defenderse solos y que el más fuerte se gane su puesto; como dices, no tiene caso saltarse la historia, eso no funciona.
El segundo asuntillo, más corto, es la mentalidad cojuda del trabajador PPP, en la que sólo se proyecta como un obrero o empleado del más bajo nivel, dedicado a la venta de caramelos, tender camas, limpiar carros; o gastarse los ahorros de toda la vida para abrir una fonda de almuerzos o una salchipapería. Si la producción es una mierda, no es sólo culpa del gobierno, sino de la incompetencia creativa de la gente mismo. Ni siquiera es culpa de la educación o las oportunidades, porque esa cojudez de "ahora soy licenciado, ergo mi vida está solucionada" no vale ni el tiempo que toma escribirla.
Para ambas enfermedades, la misma dosis: La solidaridad, como imperativo categórico, es la madre de la pobreza.
Comment by Titusio — August 29, 2009 @ 10:10 am
No creo que esa dictomía se aplique así de dramáticamente en una sociedad que sea deseablemente capitalista. Es cierto que ante un exceso de mano obra los salarios van a caer, pero la idea del liberaismo no es la de que la gente se estanque en esa disyuntiva. La cosa es que existan alternativas para que no se tengan que conformar con las migajas de la empresa "Patito". La situación mejoraría si más gente tuviese la posibilidad de asociarse, crear negocios propios y emprender proyectos empresariales. Y por supuesto que para que eso repercuta en la mejora de los niveles de vida, además de un recurso humano con ambiciones creativas más elevadas, se necesitaría abolir las trabas burocráticas y las barreras a los negocios. Pero en este país no tenemos lo suficiente de ninguna de las dos cosas. ¿Qué tiene de neoliberal un municipio socialcristiano que te rompe las bolas hasta por colocar un pinche letrero?
En cuanto a lo de querer saltarse a la historia, no es tanto que no funcione (un estalinista te va a poner a la misma URSS como ejemplo de lo que pasó de ser una charca feudal a convertirse en toda una potencia militar), sino que para plantearse semejante cosa se necesitaría ser un fanático hijueputa que crea tanto en la dictadura como en la limpieza social, y no un socialdemócrata multidimensional pluralista indigenista feminista hippie bobalicón (lo que pasa es que el típico progre tiene una mentalidad "have your cake and it too" y pretende abarcar demasiadas huevadas, que a veces hasta son contradictorias e irreconciliables, en aras de una suerte de aura estética y de superioridad moral). De todos modos, mi réplica es que se podrían lograr mejores resultados sin necesidad de proponer semejantes animaladas tiránicas. (Claro que si me consultan para abogar por una dictadura bestia, diría que sin lugar a dudas en Singapure se han dado mejores resultados que en Cuba.)
Comment by quark schiz — August 29, 2009 @ 1:53 pm