Hay que ser una chucha para creerse las profecías mayas, y las chuchas son estúpidas y crédulas (según Brian Cox). (Este post tiene más de 140 caracteres, por tanto no califica para un 'tuiteo'.)
Tiens! Heme aquí, otra vez. En un blog.
Estoy sentado. A un metro sobre mi cabeza se encuentra una colección de 10 tomos de "La Historia de la Literatura Universal" que lucen exactamente como los de aquí. Lo anuncio porque sorprendentemente es la primera vez que les presto la debida atención. O sea, me acuerdo de toda la vida del aspecto de su dorada encuadernación, colocados sobre una vieja repisa, allá en la otra casa en la que viví de mocoso; pero no me había percatado de lo que contenían, de lo que se trataban... ¡hasta ahora! Esos tomos, que ocupan más o menos 3 centésimas de metro cúbico de espacio (parece que es poco, pero en serio que ocupan eso, ¡lo he calculado!), sólo habían significado para mí un mero segmento del ornamento hogareño que era aquella masiva biblioteca que me vió crecer y que aparentemente fue acusada de recibo con filistea indiferencia. Es tan así que los libros que he necesitado o que me han llamado la atención casi siempre los he conseguido de afuera, comprándolos en librerías y puestos de venta o bajándolos por Internet, a veces para darme cuenta, meses o hasta años después de la adquisición, que ya existía una versión (más vieja, por supuesto) de libro asado o cocinado en la propia casa.
Hace pocos momentos pensé en vender esos tomos vía Mercado Libre, como lo he hecho con varios artículos redundantes que la buena de mi mamacita ha comprado impulsivamente para no usarlos nunca; pero hace muchos menos momentos aún acabé por decidir que cuando me separe quiero llevarme esa colección de librotes junto con otros tantos que veo por aquí. Los he de atesorar a pesar de que difícilmente, en lo que se viene de la vida, caigan tales obras dentro de mis prioridades curiositivas o literarias, no como para que me ponga a revisarlos en serio (obvio, no me dedico a las letras). Los quiero como material para el fondo de una estantería especial que pienso construir, a modo de tontopollesca joda conceptual, en representación de la tradicional imbecilidad de poseer bibliotecas con libros muy bellos, que no se los lee jamás.
Y una cosa adicional, para variar. Los pristiños que me he enseñado a preparar, salen bastante bien. Creo que me gusta hacer repostería. Como hoy estoy viviendo solo me he permitido hacer varios menjurges experimentales. Justo anteayer me dediqué un pie de babaco. Quedó un-fucking-believable.
Ah, y me queda menos de una semana. Así que stay tunned, que puede que me invente un premio especial para quien perpetre el comentario número 333.

«La muerte es inevitable. Nuestro miedo a ésta hace que juguemos a lo seguro, bloqueando las emociones. Es un juego perdido. Sin pasiones ya estás muerto».
- Max Payne
«La mayoría de gente son otra gente. Sus pensamientos son la opinión de otros; sus vidas una mimetización; sus pasiones son una cita de otra persona».
- Oscar Wilde
«Usar citas es una confesión de inferioridad».
- Ralph Waldo
├ guadever, fotones con neuronas, WTF!?, special quark star ▌por quark schiz ┤
Cómo prevenir la gripe chanchosa
De acuerdo a los biólogos evolucionistas, la selección natural es un mecanismo que orienta a la prevalencia de los organismos cuyo capital genético sea más idóneo para manejar las situaciones de su entorno. Sin embargo, para los sociobiólogos, la selección de genes que inducen actitudes aparentemente autodestructivas en los organismos, más específicamente, a su sacrificio en beneficio de otros, se debe a que, a pesar del riesgo que suponen para el individuo, estos comportamientos pueden de alguna manera aumentar, si bien no siempre su propia idoneidad, sí la de sus parientes, en particular los de su prole. Eso quizás explicaría el porqué los hombres se arriesgan mucho más que las mujeres, hasta sacrificarse tanto por ellas como por los niños; y sabe Su Tallarinencia cómo se nos ha venido inculcando aquella vieja norma social: "¡Mujeres y niños primero!". (Qué te diré, para mí que la asunción de la inferioridad de lo femenino a la hora del te no viene de un mero prejuicio injustificado.)
¿Cuál es el queso en esto pero? Pues que, en rigor, el altruísmo no dejaría de ser egoísta, en el fondo. Es más, en entornos poco seguros, en donde la cooperación se hace necesaria, se entiende que el altruísmo se daría en reciprocidad: es decir que, como vivimos en un peligro permanente, si me arriesgo para socorrerte a vos, es para que me salves cuando me toque a mí caer en desgracia. "Hoy por mí, mañana por ti". Que conste, además, que las acciones de "buen samaritano" son compensadas con una secreción de péptidos opioides, y bueno, eso nos dice mucho de su valor adaptativo.
Por otro lado [...]
Ding dong, son las cosas del blog... Lo dejo incompleto, por ahora. Me da pereza seguir. Chuccha.
Ah, es que pronto estaré cerrando este kiosco bloguero (otra vez). Eso por Zeus, que me ido de coles con esto, y he estado sobrepasando muy irresponsablemente el presupuesto estos meses. No se puede seguir así.
Y sobre el Ché Pika, atención, que va a hacer un cameo. En ese cuarto rojo, con cafecito y onirismo alrevesado, ese simpático pokelchevique, mascota de mi blog, usualmente se pasa polemizando con sus amigos los pedobears acerca de la reculeación machista. No obstante, de vez en cuando le manda voces a mi cabeza repletos de significados psicoanalíticos inefables. En este episodio nos refiere sobre cómo cuidarse de la gripe porcina... o algo así, no sé.
├ heces de neutrino, fotones con neuronas, WTF!?, I, quote ▌por quark schiz ┤
Estaba revisando las notas del crítico John Fallon acerca de la segunda de Transformers. Lo que dice con respecto a los bobísimos gags y humoradas pueriles propuestas en la cinta es atinadísimo, lo transcribo:
The humor here was of the caliber of say STAR WARS THE PHANTOM MENACE (Jar-Jar) meets AMERICAN PIE and it pissed me the f*ck off.
Sin lugar de dudas, una pendejada de... mierda. Un bodrio cancerosamente secuelítico, criminal burla fílmica que representa mucho de lo peor en lo hollywoodesco... En corto: digamos que vale tres atados de verga y que no pienso extenderme demasiado reseñándola, no hay por qué gastarse así cuando ya otros lo han dejado en claro con mucha más elocuencia.
La culpa no es de Miguel Bahía. No puede ser posible que la culpa sea sólo del director, no puede ser. Sospecho mucho más de quienes confeccionaron el guión (de pronto fue ese tal Ehren Kruger quien la cagó tan feamente). También está el productor ejecutivo, el Espilbergo, ese maldito que permitió la realización de esta afrenta, quizás él es de verdad responsable...
Huh... no, de pronto no, nada de eso. Porque ellos solamente le siguen el juego al común denominador de su mercado (cuya edad mental no pasa de los 13 años). La soberana audiencia es verdaderamente la culpable. Nos mandamos la mierda cinematográfica que nos buscamos, la que nos merecemos.
he estado leyendo (y que ni siquiera he terminado) en lugar de ocupar mi tiempo haciendo las mejores cosas que tengo por hacer (y que debería estar haciendo en este mismo momento en lugar de procuparme por mandar una entrada en este estúpido blog).
1

Ernesto "Ché" Guevara en Notas para el estudio de la ideología de la Revolución cubana (OBRAS 1957 - 1967)
2
Lafayette Ronald Hubbard en Manual de Lavado de Cerebro
3
Risto Mejide en El Pensamiento Negativo
├ guadever, heces de neutrino, aceite de serpiente, photos, banana ripáblic, Gente & blogs, IMDb, WTF!?, I, quote ▌por quark schiz ┤
"Oops, je suis une grosse chienne"
Estoy de malas, sí. Vengo cansado. Hoy no ha sido un buen día.
Ahora me siento delante de la página web de El Telégrafo, el diario público, dizque... ¿Para qué carajos leer esto? Yo al menos reviso de vez en cuando las columnas de opinión porque el leer las pajas mentales de quienes en su mayoría son poseritos, bufones y babosos alucinados con zurdera cursi, hasta posmoide a ratos, subproductos de nuestra intelectualidad, es algo que afina mi morbo particular (este Endivio dice que lo hace por las mismas).
Coprofilias de lectura aparte, veo que es notable en los editorialistas de El Telégrafo sus bravatas de posicionamiento, eso de presumir que hacen un diario dirigido para todos los segmentos, a saber: cobradores, carniceros, cargadores, gayos, rebeldes, abrazadores de árboles..., hasta los extraterrestres dizque están incluídos... Pero nada, veo que no pasan de ser pretensiones fatuas que las adoptan casi con la misma madurez de un episodio de los Power Rangers.
¿Le hace falta al carnicero leer esto? ¿Por qué habría de interesarle al cargador las columnas de debate? Por poner ejemplos: el chiclero para mí que preferiría comprar El Extra, porque es ligerito y principalmente por la calentura que se pega con la llucha de turno; también se me ocurre que a cierto cobrador le atañe el chismógrafo rojo del día tal y cual porque de pronto conoce a ese fulano Chicaíza de quien se reporta que le metieron filadelfia en San Isidro. ¿Por qué entonces no sería mejor para ellos leer El Extra? Es cierto que la escandalización es un elemento que atrae a muchísima gente de morbo maleducado, pero aun a sabiendas de esa perogrullada no se puede ser tan pelmazo como para condenar de un tajo a ese tabloide. Mira, desde cierto punto de vista... no sé si sociológico o antropocultural o psicosocial... o algo que suene a eso, El Extra cumple cierto rol noticioso frente a los aconteceres y miserias de esos sectores que, si bien se los puede tachar de barriobajeros, incultos e incivilizados, no por eso dejan de ser un segmento relevante cuyas exigencias noticiosas y de recreación visual el "primer diario público" no ha tomado en cuenta... O sea, ¿dónde está el picantito obsceno en El Telégrafo, el diario que es para todos?
Un ejemplo más rebuscado: el sucio vagabundo que perdió ambos brazos al accidentarse cuando trabajaba en una fábrica de textiles y que no le queda otra que deambular por las calles de Quito pidiendo caridad. ¿Qué de diferente le ofrece El Telégrafo a este pobre hombre con respecto a los discursos dominantes? Ninguna maldita cosa. Toma a una tarúpida pomposa como Erika Sylva Chárvez como muestra: ella escribiendo sobre la gran opresión machista que debería significar para unas pobrecillas burócratas de cierta institución pública el llevar uniforme de trabajo, cuando la verdad es que los trabajos más de mierda los suelen tener los hombres, por no mencionar que es a ellos a quienes les ocurren los accidentes laborales más graves. Porsupollo, abordar esos tópicos desde una perspectiva en cambio masculinista (!?) no acreditaría la dicotomía de hombres verdugos y mujeres víctimas que se ha establecido como oficial en el discurso de género (sí, oficial, por lo que, vieja imbécil, ni te creas tan contestataria, que estudiando el sumidero de clichés de la progresía resulta que tu discursito feministoide es bastante trillado).
Lo que decía en las entradas pasadas sobre El Telégrafo lo reitero. Este periódico de especialmente público, poco: no veo una propuesta que le haga mucho honor a su tag-line ni que lo haga exceder frente a otros periódicos del país; noto que institucionalmente y en su contenido sigue siendo dependiente del oficialismo (que la Chárvez revise la definición del término en la RAE, la segunda); en fin, una estafa y una tomadura de pelo. Prefiero a la competencia, me quedo hasta con el diario Últimas Noticias de Quito, diario que de hecho es más público que El Telégrafo (si hablamos de libre expresión de opiniones, participación ciudadana, variedad, inclusión y demás, lo es). Finalmente, y volviendo al problema del mal posicionamiento que veo en El Telégrafo, iba a decir que este diario me parecía un claro ejemplo de posicionamiento dudoso; pero pensándolo mejor, creo que el problema va más allá y que lo que significa es incluso más ofensivo para el lector: pues se trata de un posicionamiento no precisamente dudoso, sino mentiroso.
En cuanto a los 'telegrafitos', hasta asco me provocan sus pretensiones de creerse defensores e intérpretes de la ciudadanía (en especial de los de abajo); lo suficente sé de ciertos culterosos elitistas a quienes en el fondo les vale verga el lumpenproletariado, al que probablemente ni siquiera conocen, pero que sin embargo, como arribistas que son, de boca para afuera reivindican el atrasismo del populacho y hasta llegan a aupar a lo mersa, y solamente porque les es conveniente para escalar socialmente y ganar poder. Además, aparte de que la línea editorial del diario me parece ilícita considerando las funciones y objetivos que presume, a estas alturas es cansón ver a ciertos opinólogos como recurrentes en la sección de columnas (por no decir que un producto multi target debería manifestar mucha más versatilidad, digo yo).
Y no tan fuera de propósito, de lo que realmente quería hablar en esta entrada (la que veo se está extendiendo mucho) es de un par de visitas que han arribado a este blog googleando la combinación de palabras siguiente: lucrecia maldonado gorda horrorosa. Como eso solamente se le pudo ocurrir a alguien que buscaba lo que se ha escrito en este blog acerca de esa gorda, la referencia se encuentra en el mismo diario El Telégrafo, aquí; cito a continuación:
«A propósito de mis opiniones en este medio y en la red, el otro día un señor que debe ser muy guapo y esbelto, y que para variar no firma, dijo en un blog, a propósito de un tema muy largo de comentar aquí, que había buscado fotos mías en Internet y que yo ‘también’ era una ‘gordita horrorosa’. Bueno: gordita soy, qué vamos a hacer… Y horrorosa… depende, ¿no? Pero me hizo recordar una de las muchísimas tormentas de gota de agua orquestadas por los medios y la llamada opinión pública que hemos vivido en lo que va de este gobierno. Y pensé en que de repente también podía ponerme como un basilisco o una Magdalena, pedir refuerzos a todos mis amigos y conocidos y armar un escándalo de Dios es Padre por la opinión de un man, ahí, que seguramente no tiene en qué más ocupar su tiempo libre… pero no. Da pereza».
Antes que nada, casi que me congratulo por el par de personas seguidoras de sus artículos en El Telégrafo, ese "periódico que solo se puede leer en Internet", a las que les ha intrigado lo suficiente el origen de los comentarios sobre su adiposidad como para caer por aquí.
Ahora sí, vamos punto a punto.
Primero, lo que tengo que decir en defensa del señor al que represento es que, en efecto, se trata de una persona esbelta: qué se le va a hacer, es un sujeto alto y delgado. Lo de guapo es algo que 'también' depende, pero les aseguro que el tipo cuenta con un porte tierno y que, quizás, es alhajito. Y con respecto a que no firma, bueno, como veo que cada quién se agarra de cada estupidez para usarlo como un certificado de no anonimato (para muchos es típicamente el nombre completo, pero, ponte, para los vlogueros del TuTubo se da en cambio por mostrar la cara en los videos, lo de soltar nombres allá se considera doc dropping, falta que es hasta motivo de expulsión), entonces yo voy a empezar a promulgar mis propios estándares sobre cómo hacerse cargo de lo que uno dice. Así va a ser de ahora en adelante. Por lo pronto, y en coherencia con la onda esotérica, me da la gana de certificar mi valentía publicando una foto Kirlian de uno de mis dedos, la que supuestamente demuestra que soy un pensador obsesivo de gran sensibilidad y de conciencia superior, ergo más bacán que la imagen de una gorda fea. Aquí va:
Ahora, pasando a donde está el queso...
Como que está un poco gastado eso de acusar a los medios de confabular siempre contra de los buenos de la película, ¿no? Es un formulaico ariete retórico al que apelan para desestimar cualquier crítica por más legítima que sea. Me aburre. Tampoco me apetece rumiar demasiado sobre lo que en efecto es una costumbre de los medios, eso de agarrarse de cualquier desliz de un personaje público para luego exacerbar el suceso hasta quemarlo. Lo que sí, no creo que peco de desubicado al apuntar que de hecho existe una espeluznante diferencia de grados en el caso que nos compete. Una cosa es que un mancito que "seguramente no tiene en qué más ocupar su tiempo libre" mencione que eres una gorda horrosa desde un blog, un blog que para colmo se trata apenas de un corto que, en medio de un largo de comunicación llamado Internet (el que de veras es verdaderamente público, por ahora), resulta insignificante (porque en el mejor de lo casos cuento con siete lectores fieles); pero otra cosa muy distinta es que todo un presidente de la República le lance un apelativo tan zonzo a una señora bajo las circunstancias ya conocidas (con chabacanería y manerismos de Walter Mercado, desde un programa radial emitido en cadena y en una situación en la que la otra parte no se podía defender). Que la conducta de un presidente de un país no sea la que se esperaría de un estadista en ese cargo no me parece un asunto tan banal como para ser ignorado por la prensa o la opinión pública, ni mucho menos con alegatos de que "da pereza" decir algo al respecto (una excusa bastante boba a decir verdad, incluso para el caso que me amerita).
En fin, a mí en cambio este asunto me hace recordar que una forma de lo más facilona para conseguir seguidores y ser tomado en cuenta consiste en actuar como un amargón escupidor de vejámenes baratos. Tal parece que se está volviendo una de las estrategias más frecuentes para captar al falluco mercado electoral (tanto el del mundo virtual como el de la vida real). Basta notar la audiencia que se han granjeado esperpentos como Chavez o ver la cantidad de gente que se escandaliza por los enardecidos petardeos de un Correa.
Bueno. Siéntanse libres de escudriñar la foto y de hacer el estudio de género correspondiente.
Chao.
├ guadever, heces de neutrino, banana ripáblic, Gente & blogs ▌por quark schiz ┤

Mira, lo que espero como inevitable consecuencia de adoptar pendejamente un "Estado de derechos" en un país como el nuestro, en la situación tercermundista en la que estamos, es que va a haber un desfase grave entre nuestro nivel de productividad y el pedazo de cielo azúl que se nos promete constitucionalmente.
Buenas reformas aplicadas a sectores clave, como es el de la educación, bien podrían suponer un paso adelante; pero como ya sabes, no me como el cuento de quienes, presa de un voluntarismo bienintencionado, ponen tanta fe en las reformas sugeridas por la nueva Constitución, las cuales los politiqueros las presentan como panacea. Raúl Vallejo, el ministro de Educación, es por supuesto uno de esos entusiastas alumbrados (¡es que el ve más allá de "la pragmática del mercado"!, así que cuidado, que se me corre el rímel).
Acabo de ver a Vallejo voceando para animar, cual estrella de rock, a la marcha convocada por Correa en Guayaquil para ratificar las evaluaciones docentes. La gente celebra la propuesta.
Así que ahora dizque una revolución educativa se nos viene. Una educación de calidad nos auspicia el ministro. Que es nuestro derecho. El Buen Saber. O "Sumak Weissass", creo que le llaman.
Educación. Bueno, creo yo que una de las razones por la que estamos como estamos es porque nos hemos estancado en una suerte de mediocridad autocomplaciente. Creer saber no es peor que no saber por el simple hecho de que casi siempre no hay pendejo que no sepa ni cace un huevo que no crea saber. (Eso hasta el cienciólogo Tomás Crucero lo sabe.) Se llama efecto Dunning-Kruger. Supuestamente se cura matando la ignorancia.
Pero, ¿basta con eso? En primer lugar, y siguiendo lo que ya medio comenté antes, nos meten el dedo con el uso que le dan al termino "derechos". A mí ni siquiera me gusta eso del "derecho a una educación de calidad para todos". No me cuadra y francamente me da hasta vergüenza. Porque eso suena como si la buena educación fuese simplemente un bien externo que nos corresponde reclamar independientemente de lo que hagamos a cambio.
No, no estoy de acuerdo. Eso nos resta responsabilidad personal. A lo que uno tiene derecho es a educarse, no a una buena educación. Porque me parece patéticamente obvio que la buena educación también depende de uno mismo: del ñeque que se le ponga y del talento propio. Puedes contar con estupendos recursos a la mano y disponer de profesores competentes; pero si no estás motivado, si no te interesa ni valoras lo que estudias, si tú mismo no explotas lo suficiente las fuentes o si, más claro, tu mate no promete mucho..., pos no va a servir demasiado que recibas una "educación de calidad", como que no vas a desarrollar tus facultades de forma muy satisfactoria. Personalmente no creo que con acumular nociones, datos y experiencia baste, no como para contrabalancear la muy probable ausencia de talante y de buena inteligencia. A veces no se nace para no ser un mediocre más.
Y se pone peor si tomas en cuenta que mientras la ignorancia es curable la estupidez no lo es. Es un rasgo casi palindrómico en quienes natura no mismo da. Varguitas Llosa Júnior y Montaner aciertan cuando dicen que la idiotez en pueblos de mierda no tiene cura. Es más, quizás los idiotas ilustrados son tanto peores que los idiotas ignorantes.
La cosa es que existe una nada despreciable cantidad de gente relativamente idiota que se ha vuelto casi representativa del pensar en este país. Ellos no son salvables.

Así que no me siento optimista.
Una de las razones por las que se me antoja que esas pruebas de CI como que valen una gran verga:
Andrés López. Ese colombiano que se hace el chistorete.

Digo, si este sujeto, quien reportadamente califica como candidato a Mensa, es alguien de lo más inteligente, pues viene haciendo un excelente trabajo en ocultar su brillantez. Porque no me creo que una persona de cerebro privilegiado balbucearía tantas huevadas.
A menos que..., no sé, este percebe se haya estado metiendo con una secta religiosa ufológica cuya reputación en echar a perder mentes es de sobra conocida. O sea, lo digo porque en lo referente a eso que él llama Cienciología, el término brainwashing se queda corto... La verdad es que lo acertado sería hablar de mindfucking, un arte que ellos casi que han perfeccionado.
O no sé. Pero lo cierto es que prefiero mucho el gremio de los esperpentos kitsch, aun en sus intentonas de no valer tanta verga, al de los famosillos con delirios de grandeza tirados a gurúes, sobrevaluados por la provinciana opinión pública, y a quienes, de pronto, se los califica como presidenciables por arrogantes periodistas veleidosos. La vida me ha enseñado que los primeros prometen menos peligrosidad, naúseas y miseria humana.
Como sea, voy a conversar seriamente con mi staff sobre esto. Se me ocurre que podríamos hacer un pequeño experimento (uno de mis).
4 da LULZ!

