Agosto 30, 2009 | 11:21 pm
aceite de serpiente, Tagebuch, photos, sarro y quesos, TuTubo ▌por quark schiz

En este blog me desquito por las recurrentes cojudeces que me amargan la vida.

Es verdad que los recalcitrantes rescatadores de pueblos me cargan con sus fullerías socialistoides. Pero no es menos cierto que los anarcocapitalistas en cambio me cagan con pretensiones que me recuerdan a lo peor del utopismo de los comunistas. Para mí no hay dictomía entre el Estado y el mercado. Creo que los Estados, en principio, responden a las necesidades del mercado.

Es muy simple. El mercado, que está compuesto personas, más que parecerse a una gran conversación, es como un torneo, o una gran merienda de negros. Son las masas las que escogen otorgarle poder a un consejo de sabios representantes porque demandan seguridad, protección, liderazgo,  orden, estandarización, privilegios, defensa de particularismos gremiales y what not en la sociedad, sin importar si a cambio tengan que sacrificar parte de sus libertades o pagar impuestos. Tenemos un Estado porque existe un acuerdo en que debe haber uno. Y si bien el Estado no es el supremo creador de los mercados, sí podría servir para rentabilizar ciertas actividades comerciales, así que no entiendo por qué el Estado ha de ser obligadamente un enemigo de la empresa privada, como tampoco veo una contradicción entre la regulación del poder y el minarquismo. Lo que sí entiendo es que para postular la abolición del Estado se requiere una sociedad de ideólogos (communist much?).

Cierto, algunos de esos prestidigitadores dizque progresistas, haciéndose los inmaculados, insisten en que juegan fuera de las reglas del mercado. Como si la raíz de sus propuestas estatistas se apartaran de la competencia entre participantes o de la exaltación del consumo. Todo lo contrario, maldita sea. Si los que triunfan en el mercado son quienes conquistan a una gran mayoría. En el caso particular de estos emprendedores políticos, históricamente los parásitos de las sociedades, ganan quienes se hacen querer demagógicamente por la gran mayoría, de pendejos casi siempre. No seamos ingenuos entonces, que del mercado no nos va a librar ni Su Fideeza.

El hombre nunca se conforma. Tenemos necesidades virtualmente infinitas cuya satisfacción la buscamos en otros ofertantes a quienes damos lo que sea a cambio. Y digo lo que sea, porque para que estas necesidades sean adquisitivas en una transacción no necesariamente deben estar respaldadas por bienes materiales o medios monetarios, ni siquiera por fuerza de trabajo. Yo diría que, a diferencia de lo que comúnmente se cree, hasta los despojos humanos más miserables del lumpemproletariado son parte del mercado. Creo que fue la célebre gurú Alissa Zinovievna Rosenbaum quien despectivamente se refería a aquellos que presumen de sus heridas o desgracias, provocando lástima apropositamente, como gente que en rigor no tiene nada que ofrecer. Yo discrepo. Aunque a esos pobres infelices no le quede otra que usar su miseria como cebo para captar las fibras sensibles de los pudientes, es evidente que esa retribución psicológica que causan en otros es un incentivo poderoso para motivar diversas expresiones de solidaridad, así sean estúpidas, conservadoras o inanes como en el caso de la caridad. Y es que qué se le va a hacer, existe una demanda socialmente rentable por darse de "buen samaritano".



Lo bueno es que de vez en cuando nos topamos con mamíferos refrescantes como Risto Mejide, quien además de ser aquel capo de la mercadotecnia que hizo de jurado chulo en 'Operación Triunfo', es un activista con una visión del humanitarismo menos cojuda de la habitual. La agresiva campaña de esos videos me hace pensar, en serio. Pensar, que para que la gente se conmueva, y se mueva, siempre tiende a esperar a que las cosas sean para tanto, y que quizás cuando las cosas son para tanto ya es demasiado tarde y las acciones no valen la pena. Un asumido reconocimiento de causatividad respecto a algo conlleva a su vez a la reflexión de saber cuando o no actuar, porque a la postre la responsabilidad no es la obligación de responder a algo, sino, como la palabra mismo lo dice, la habilidad de responder apropiadamente. Y a veces lo mejor es dar una no respuesta.   

Me vale pedo si en Cuba ningún niño se muere de hambre. No se puede esperar a que todos estén 'bien' como permiso para ser vivir la vida, que de hacerlo nunca se podría llevar a cabo algo propio que valga la pena. Si de procurar la cobertura a los pobretones se trata, pues sí, preferiría ayudar a un niño peruano indígena a que se compre un iPod a desperdiciar donaciones en causas perdidas como la de, dime tú, mantener a una panda de infantes flacuchentos y panzones de Etiopía solamente para que al crecer le puedan seguir pasando el SIDA a otros cuantos negros bastardos. Voto por que se los deje morir y punto. Yo iría todavía más lejos que Risto en lo de plantear iniciativas humanitarias con ambiciones utilitaristas. Ponte, en vez de apadrinar a los pobrecitos del Perú, ¿por qué no mejor acolitar la creación de escuelas para niños superdotados? Como para variar. Preferiría apoyar a quienes sí podrían aprovechar las ayudas económicas, devolviéndole al mundo bastante más que una mera existencia corriente y mediocre. Total, son esos esporádicos cerebros privilegiados quienes se abonan como generadores o divulgadores de ideas; son los que casi nos dan pensando al resto. Además, quién sabe, de pronto unito de esos destaca en un alguna pendejada medio bacán, de esas que incitan a la socialización de logros ajenos so pretexto de un "orgullo nacional". Digo.  

Ah, y volviendo a Risto, reconozco que si un tipejo como él se carga una hinchada es solamente porque habemos personas con morbo malcriado que le seguimos. Él y su lengua viperina eran la única razón por la que veía sus videos de OT (ojo, es una abreviación de 'Operación Triunfo', no confundir con Operating Thetan) colgados en el TuTubo. Era bacán verlo eviscerar verbalmente a los concursantes con tal de armar un circo, perdiendo escrúpulos en cada programa y demostrando un oportunismo de publicista sin igual; pero como lo sabía hacer con estilo, elegancia e ingenio, se lo respeta, para qué. Y como filósofo frustrado que escribe libros de anti-ayuda también es un hijueputa, verás.

Una frase que este fulano reproduce constantemente en uno de sus libros y que me gusta es la de que "el triunfo atonta". Contrario al típico gurú empalogoso, este Risto ofrece una visión pesimista y poco políticamente correcta del triunfo, llegando a decir que incluso se puede "fracasar de éxito", pensamiento en apariencia absurdo, por lo oximorónico, pero real. Tiene sentido, pues si el éxito es como una parálisis es por lo raro y embriagante que es. La felicidad misma puede ser estupidizante o servir para perpetuar la estupidez. De ahí que digan que la ignorancia es felicidad o que no haya tonto que no se crea listo. Las endorfinas, dopaminas o serotoninas que segrega el cerebro son como drogas, y de pronto pueden ser las peores drogas debido a su naturaleza endógena, encubierta.

Por ejemplo, las drogas espirituales o místicas: el mismo Dios. La adhesión de un percebe a un culto religioso no es algo que preocuparía su vida, al menos no al principio. Los problemas empiezan como resultado del exacerbado apego por las pajas mentales de su doctrina o credo particular, adicción con posibles consecuencias sociales perniciosas. Los miembros de una secta harían casi cualquier cosa por proteger la fuente de sus codiciados péptidos opioides. Por eso es fútil argumentar contra la mayoría de ellos. Puedes mandarte los mejores agumentos o las razones más atinadas por las cuales sus creencias son puras chorradas; nunca los podrás convencer. La lógica y la razón les gritan, pero ellos jamás escuchan, igual que cualquier drogadicto en denegación. Y es que no se puede seriamente postular la desaparición de las religiones y demás supercherías dado que esas huevadas son meras excusas para encontrar la secreción de neuropéptidos, o sea la felicidad, de la que siempre habrá demanda. La condición neuroelectroquímica de nuestra mente que nos orienta hacia esas pajas no va a cambiar ni en un futuro cercano.

Sí, yo también alguna vez quise encontrar esas drogas a través del desvío religioso. No funcionó, porque esas puterías no son para mí. Luego fui más sincero y traté de procurar la felicidad con la mezcla de olanzapina y venaflaxina. Tampoco funcionó. Me alelé, aluciné y me volví somnoliento; hasta engordé. Un día caí en cuenta de que me iba a dar diabetes por consumir esas pastillas y entonces las arrojé por el escusado.

Una vez quise probar marihuana. Fumé un porro. Y no sentí nada. Nada.


 Una mañana, tras una cuajada irregular, el queso se maduró apestando a pies.

Agosto 22, 2009 | 12:56 am
guadever, Tagebuch, sarro y quesos ▌por quark schiz

Tiens! Heme aquí, otra vez. En un blog.

Estoy sentado. A un metro sobre mi cabeza se encuentra una colección de 10 tomos de "La Historia de la Literatura Universal" que lucen exactamente como los de aquí. Lo anuncio porque sorprendentemente es la primera vez que les presto la debida atención. O sea, me acuerdo de toda la vida del aspecto de su dorada encuadernación, colocados sobre una vieja repisa, allá en la otra casa en la que viví de mocoso; pero no me había percatado de lo que contenían, de lo que se trataban... ¡hasta ahora! Esos tomos, que ocupan más o menos 3 centésimas de metro cúbico de espacio (parece que es poco, pero en serio que ocupan eso, ¡lo he calculado!), sólo habían significado para mí un mero segmento del ornamento hogareño que era aquella masiva biblioteca que me vió crecer y que aparentemente fue acusada de recibo con filistea indiferencia. Es tan así que los libros que he necesitado o que me han llamado la atención casi siempre los he conseguido de afuera, comprándolos en librerías y puestos de venta o bajándolos por Internet, a veces para darme cuenta, meses o hasta años después de la adquisición, que ya existía una versión (más vieja, por supuesto) de libro asado o cocinado en la propia casa.

Hace pocos momentos pensé en vender esos tomos vía Mercado Libre, como lo he hecho con varios artículos redundantes que la buena de mi mamacita ha comprado impulsivamente para no usarlos nunca; pero hace muchos menos momentos aún acabé por decidir que cuando me separe quiero llevarme esa colección de librotes junto con otros tantos que veo por aquí. Los he de atesorar a pesar de que difícilmente, en lo que se viene de la vida, caigan tales obras dentro de mis prioridades curiositivas o literarias, no como para que me ponga a revisarlos en serio (obvio, no me dedico a las letras). Los quiero como material para el fondo de una estantería especial que pienso construir, a modo de tontopollesca joda conceptual, en representación de la tradicional imbecilidad de poseer bibliotecas con libros muy bellos, que no se los lee jamás.

Y una cosa adicional, para variar. Los pristiños que me he enseñado a preparar, salen bastante bien.  Creo que me gusta hacer repostería. Como hoy estoy viviendo solo me he permitido hacer varios menjurges experimentales. Justo anteayer me dediqué un pie de babaco. Quedó un-fucking-believable.

Ah, y me queda menos de una semana. Así que stay tunned, que puede que me invente un premio especial para quien perpetre el comentario número 333.

 

Febrero 24, 2009 | 4:42 am
guadever, aceite de serpiente, Tagebuch, sarro y quesos, WTF!? ▌por quark schiz

Eso lo digo en serio. Pero no voy a hablar de esa situación ahora. Ejem.

Enigüey. Hace unos meses mi mamacita se consiguió un purificador de agua, de esos que le filtran las impurezas y de paso te la ozonifican. A mí no gustó la idea. El oxígeno atómico adicional del ozono me provocaba desconfianza (porque el oxígeno es tóxico, duh). «Es que no hay garantía de que el agua nos venga pura», me decía la ingenua. Que quién sabe que rarezas sépticas acontecen dentro de esas oscuras tuberías o qué químicos mismo le echarán al agua para potabilizarla; aquellas preocupaciones eran, por supuesto, bobas excusas para enmascarar la más pura novelería propia de una consumidora impulsiva. «Mamita, yo te quiero, y también sé que tú me amas mucho..., pero lamento decirte que eres una gaznápira imbécil», eso fue lo que no le contesté. No le diría nada semejante porque, aunque puedo ser brusco, soy incapaz de expresar sentimientos sin sentirme estúpido o hipócrita.

Le presenté mis dudas a uno de mis médicos de confianza. Me aseguró que el ozono tiene amplias y variadas aplicaciones terapeúticas. Por ejemplo, que si hacía de hacer buches con agua ozonificada un hábito mi aliento podría mejorar. También me dijo que mediante el consumo de agua con ozono hasta le puedes matar al Helicobacter pylori (un bicho durísimo) y que la ingesta de peróxido de hidrógeno en dilución es un buen remedio para cuando pesques un estafilococo áureo. Hmm. 

Así que estuve bebiendo agua ozonificada, me dispuse a hacerlo por unos días. El color de mis heces cambió, pero yo seguí sin sentirme realizado.  

Ah, el agua. El agua es extraña. Más extraña que la enigmática mente de Ray Comfort. Ejemplo: el fenómeno del agua sobrecalentada (ver). Alguna vez creo que había leído algo sobre el tema en Snopes. Lo constaté cuando cursaba mis estudios de alquimia en los laboratorios de una maloka en el Oriente ecuatoriano. Al ver que el agua destilada nos explotaba en las matraces erlenmeyer me intuía que los núcleos de ebullición no estaban funcionando. «Es que el agua no está ebulliendo, está pedorreando», le advertí a mi profe. La solución fue usar pedacitos de cerámica en lugar de trozos de vidrio.

Pero la primera vez que vi el truco del agua subenfriada, ahí sí me quedé loco. La metaestabilidad de mi universo color de rosa, en el que creía estar a salvo, fue rasgada al atestiguar semejante fenómeno. Que el agua pueda congelarse así de tramposamente me causaba disonancia cognitiva. Fue como si de pronto sintiera que había cosas que la ciencia no podía explicar (Luego me enteré que en realidad se trataba de un fenómeno físico bien conocido.).

Lo más curioso es que la temperatura de los líquidos subenfriados se eleva una vez que se solidifican. A 0ºC en el caso del agua. También es sabido que durante el proceso el calor latente del material se puede escapar emitiendo lucecitas. Y que la estructura cristalina que se obtiene al irse produciendo la nucleación del líquido es diferente a la del material solidificado en forma normal. Sorprendentes a su vez son las aplicaciones tecnológicas que tiene el subenfriamiento de materiales, como en la metalurgia para crear materiales metálicos con ciertas propiedades; pero en el caso del subenfriamiento del agua, específicamente del agua, es de no creer cómo puedes aprovechar aquello (pero tampoco voy a hablar de eso, je).

En cuanto al agua ozonificada súper purificada de mi casa, ya ni la entusiasta la usa. Es que pasa que el ozono no es una molécula muy inteligente, no discrimina entre el helicobacer pylori y las demás bacterias benéficas del intestino, por cuanto de chiste en chiste esa agua te podría estar mermando seriamente la flora intestinal, dejándote estreñido. Al menos así lo creyó ella cuando cayó en desgracia. Yo le agarré cierto recelo a esa agua porque temí que me pudiera hiperventilar la cabeza, estupidizándome. Lo que sí pude comprobar de manera fehaciente es que, en efecto, te sirve para eliminar malos olores. De hecho, mi próxima monografía simplista se intitulará: "Estudio comparativo entre el olor del sarro dental antes y después de hacer buches con agua ozonificada". Ja!!! Pwn3d LULZ1111111111111   

Diciembre 29, 2008 | 12:49 am
guadever, sarro y quesos ▌por quark schiz
 
Me gusta el chocolate con avellanas, y me estoy volviendo hincha del genial invento de Pietro Ferrero
 
Mayo 17, 2008 | 10:05 pm
Tagebuch, mI blogo, photos, sarro y quesos, WTF!?, Da Day ▌por quark schiz

Mi blog es una de mis intentonas de vengar la por el momento no tan insoportable levedad queso cuántica mía (tal vez no muy diferente de la tuya).

Bueno, no tiene que ser del todo malo. Alguna vez el señor Carl Sagan dijo que tomar una postura frente el tamaño del universo servía para darle a uno carácter. 

Veamos. Para hacernos una idea, de toda la energía electromagnética propagada por el Sol, la Tierra intercepta lo equivalente a más o menos el porcentaje de la población mundial que Eric "Sturmgeist89" deseleccionó en una masacre escolar, dividido para tres. Y eso sin tomar en cuenta la radiación que no llega la superficie terrestre y que es absorbida por la atmósfera.

Y aun si consideramos ejemplos similares, como que no es suficiente. No basta con relativizar ni reflexionar sobre la levedad por contraste para que te valgan huevo las cosas. No que ser un valeverguista sea del todo una virtud en primer lugar.

En lo que a sufrir o valer verga se refiere, no me importa si otros están mucho peor, no me importa si, por ejemplo, ese negrito flacuchento de Somalia tiene que hurgar en el recto de un rumiante para buscar algo que comer mientras yo soy un chico que por el momento vive en una casa con un refrigerador más o menos decente dentro del que casi siempre se puede encontrar una tajada de queso fresco. Que uno sea privilegiado por contraste no es argumento para invalidar la experiencia interna ni para desestimar las mejores expectativas de la vida que uno podría tener en un entorno con otros condicionantes. Así que no, chuccha, no me voy a avergonzar por lamentar la metilación cagada de mi ADN ni tampoco por sufrir cuando se me muera alguien a quien yo llegue a querer mucho (si llega a haber alguien así). Ah, y si un ababol petulante tirado a conciliador me acusa de ser egoísta y trata de invalidar lo que yo sienta apelando a huevadas como la situación de los niñitos marginados de Ruanda que ni siquiera tienen qué comer, pues de mi parte recibirá una respuesta mucho menos que amigable.

Ah, y ciertamente hoy, que es 17, tenía que escribir un post dedicado a otro blog escogido no tan al azar por mí; eso según lo dicho en el reglamento interno de este blog aprobado por la Mesa de Establecimiento de Estándares Interneteros de mi Asamblea Personal Constituyente Con Comillas La Palabra Asamblea Y Sí Chuccha Sé Que Es Una Metáfora Estúpida (ei kei ei: APCCCLPAYSCSQEUME) y anunciado en mi post dedicado a la vez que de pura gula comí pechugas de pollo en Sandry’s. No obstante también está establecido en el mismo reglamento que me puedo permitir anunciar un hiatus bloguero en cualquier día, un día como hoy si yo quiero. El día de hoy quiero.

Y a propósito, hay una poca de reglas habidas y por haber establecidas en este blog, entre las cuales, aunque no las tengo por qué contar, por ejemplo está la que dice que en cada post de cierre, como lo es éste, tiene que haber una foto medio artsy fartsy de una mis extremidades inferiores. Elé:

 

Érase una vez un queso que se volvió tan pequeño, pero tan pequeño, que acabó por dejar de ser queso.

Mayo 16, 2008 | 1:58 am
guadever, Tagebuch, sarro y quesos ▌por quark schiz

No es que al querer darle al hatha yoga entrando con una condición de galleta tiesa uno tenga que plantearse la poco práctica aspiración de poder lograr de una mariluna una pose pretzel como para llegar a desencantarse, ya que, al contrario de lo que uno pensaría, el yoga para los legos nunca es una actividad relajante, todo lo contrario: estresa. Pero lo que más influyó a que oficialmente pierda mi interés en esa actividad fue mi caracter inconstante y los esquizofrénicos horarios que me enroscan. Sumado a las pobres ganancias en términos de menos acumulación de estrés en mi persona además de los reiterados intentos de constancia, también me aburrió tener que escuchar la letania New Age que entusiasma tanto a la gente pelotuda que uno se encuentra por ahí. Más bien estoy viendo si le doy a la bicicleta o si hago de la natación mi nuevo pasatiempo, no sé.

Por lo pronto voy a terminar de escribir este post para luego irme a dormir, que ya va siendo hora de descansar y si me demoro más me van a quedar menos de cuatro horas de sueño.

Ah, y... ¿a ti qué chugchas te importa?  

 

Mayo 14, 2008 | 7:06 pm
mI blogo, sarro y quesos ▌por quark schiz

Ajá, hace poco Botellita de Jerez, reconocida bloguera de por aquí, estuvo tratando de escribir un comentario en respuesta a mi anterior post, pero sus escritos fueron rechazados. Mira vos. 

Ahora, ¿por qué se han rechazado los comentarios de Botellita de Jerez? ¿Acaso tiene la cajita de comentarios de mi blog algo contra los comentarios medio largos? ¿O contra los comentarios medio largos que vengan de Botellita de Jerez? ¿Qué carajos anda pasando?

 
Pues estuve haciendo algunas pruebas y resulta que todo se debe a la inclusión de la palabra ambiente en el contenido de sus comentarios (y si eres verde, el uso de la palabra ambiente es imperativo), y solo se necesita escribir 'ambien' para que mi cajita de comentarios te rechace. Pasa que Blogsome tiene un sistema de control antispam por defecto que filtra los comentarios que contengan ciertas palabras comunes en los mensajes spam, siendo la palabra ambien una de ellas (googleando me entero que ambien es algo así como una droga sedativa usada para el insomnio, de ahí que sea una buena excusa para dejar spam). Solucioné el inconveniente al borrar ambien de la lista de palabras spam.

Otro inconveniente es que cuando las cajitas de Blogsome te filtran un comentario no te aparece ningún mensaje que te avise que tu envío ha sido puesto en cola para ser moderado por el administrador, lo que al usuario incauto le parecería como si el blog se lo hubiera 'comido', como si fuese un mero error de la página en cuestión que no tenía por qué ocurrir y que tendería a no ocurrir de nuevo si se insiste con el botón de recarga.

Y bueno, creo que es entendible que ante un fallo de estos uno trate de enviar de nuevo el mensaje o de recargar la página una y otra vez hasta que le salga, ¿no? De lo que no estoy tan al tanto es de cuántas veces estaría alguien dispuesto a pulsar el botón antes de finalmente darse por vencido y comenzar a ODIAR al dueño del kiosko: ¿tres, cinco, diez, doce veces?

O tal vez veinticuatro.

Así es, estimados, revisando el registro de comentarios en cola de mi blog veo que Botellita ha intentado mandar nada menos que veinticuatro versiones del mismo comentario. Y en una de esas le sale nomás porque sin querer queriendo no incluyó la palabra ambiente.

Es porque no pude evitar sentirme conmovido ante semejante muestra de perseverante lucha por la expresión que he decidido dedicarle un post al asunto, además de aprovechar para publicar aquí enfáticamente su comentario (aprovechando la autoridad por defecto que tiene una entrada sobre los comentarios) editado como versión remasterizada (el contenido está intacto, solo le subí el color, el contraste, también le añadí hojas y hierbas verdes, hasta le puse una estrellita). Solo para que vean que soy un buen queso.  

 

Mayo 13, 2008 | 6:58 pm
aceite de serpiente, sarro y quesos, banana ripáblic, WTF!? ▌por quark schiz
El viernes pasado asistí a la FENACyT 2008. Me dejaron loco. Aprendí algunas cosas que no sabía y otras que desgarraron mi realidad. Aprendí, por ejemplo, que El Sauce es un colegio de aniñados; que la mermelada de dulcamara puede ser vendida como una cuasi panacea; que en la Amazonía ecuatoriana crece una papa aérea con una geometría de lo más bizarra; que se puede producir una infinidad de cosas con el jengibre y que las rosas son flores comestibles; que te pueden hacer diagnósticos sobre tu nivel de oligofrenia o de cáncer con tan solo una muestra de tus cabellos; que se puede hacer un Rayo Solar de la Muerte a base de acrílico y agua; que unos emprendedores guarandeños son unos brutos que para hacer yogur pasteurizan la leche a 82ºC por una hora (WTF?), entre otras cosas.
 
Pero la exposición que más me llamó la atención fue la de la Universidad Técnica de Machala, sobre el fraude del etanol como biocombustible.
 
Según lo que me contaron, el ingeniero Zurita, docente de la UTM y autor del proyecto, había estado en un principio investigando la obtención de una mezcla de etanol y gasolina que pudiera resultar más óptima, pero conforme iban haciendo pruebas se encontraron con que ninguna mezcla resultaba lo suficientemente buena, pues la adición de etanol no sólo que disminuía el rendimiento en términos de potencia, sino que además aumentaba las emisiones de CO2. Para ilustrar estas conclusiones me mostraron datos numéricos y un balance estequiométrico demostrativo de por qué la combustión del etanol expulsa más CO2 que la gasolina.
 
 
Interesante. Revisando la mayoría de críticas que le hacen al etanol, veo que se hace énfasis en el deficiente balance energético que arroja su producción, además de que es costosa, y en que la cantidad de tierras para el cultivo de maíz, soja o caña requeridas para cubrir la demanda desplazaría a muchas áreas verdes, y que se provocaría a su vez mucha presión en los precios de las materias primas encareciendo aun más los alimentos; o sea que, en fin, no es un buen negocio, no va a eliminar la dependencia del petróleo y va a acrecentar las hambrunas. Lo que yo en mi candor e inocencia creía que era indiscutible sobre el etanol es que como combustible polucionaba menos el aire que la gasolina. Pues vaya, este estudio pone en disputa esa creencia, creencia que la Wikipedia así como otras tantas fuentes que consulté la repiten.
 
Sobre los autores y el porqué del fraude del etanol también veo que hay muchas teorías. Los de la UTM por su lado alegan que se trata de un ardid de las grandes empresas consumidoras de petróleo para que bajen los precios promoviendo la demanda de fuentes alternativas de combustibles; de otros he leído que se trata de una desesperada movida de Estados Unidos (uno de los impulsores de esa iniciativa) para reducir las dependencia de importaciones de petróleo desde el Medio Oriente; otros creen que es parte de la agenda de dominación mundial de los zionistas judíos para aumentar las hambrunas y así reducir la población mundial, no faltaba más...
 
Como sea, parece que el mejor pro que tiene el etanol es el de ser una fuente renovable (siempre y cuando el balance energético sea positivo, ¿será que realmente lo es?), lo que podría repercutir en postergar el apocalipsis ambiental aunque sea en un porcentaje que no pase del número de dedos que tengo en una mano. ¿Pero vale la pena darle seriamente al etanol a pesar de su pobre eficiencia comprobada y de sus efectos en el aumento de la inseguridad alimentaría? Porque esto significaría que, por efecto de una demanda artificial, la gente va a pagar más por cereales, caña, sorgo y demás como combustibles menos eficientes que como alimentos. Yo, poniéndome cínico y hasta un poco ecofascista, saldría con que ya hay demasiada gente en el mundo, y que solo Su Tallarinencia sabe que las inversiones que hagan los políticos que le sigan el juego a lo políticamente correcto no tienen que resultar en algo rentable y favorable para quienes más valen verga a la hora de tener algo que comer. Pero estas cosas habría que decirle a Rafita Correa, quien hace rato que se subió a la camioneta del etanol.
 
Abril 14, 2008 | 1:57 am
heces de neutrino, aceite de serpiente, photos, sarro y quesos, banana ripáblic ▌por quark schiz

A quark up your ass, that's what's up.

Me encantan los bufetes. De comida. De esos en los que te sirves tú mismo todo lo que puedas comer. Hace unos días tuve la oportunidad de asistir a varios. Fue de lujo. Comí como un maldito chancho. Qué tal de goloso.

Es que comer bien, es una de las pocas cosas que realmente me gustan.

Y no me volví más guatón. Más guatoncito apenas. Y no me agrada eso. Si mi fuerza de voluntad llegase a superar el pesado trámite entre el dicho y la acción, podría resolver ese pequeño inconveniente estético dejando un poco de lado el sedentarismo y las grasas saturadas. Aspiro poner un poco más de parte en ese asunto lo más pronto posible, y antes de que la vida se vuelva demasiado corta y mi figura con panza velluda y crecidita me llegue a parecer lo suficientemente bella como para hacer una bufonada cursi como ésta. Un momento… 

Y sí, amiguitos, mientras yo soy un muchacho de buen comer, los infantes negros muertos de hambre de Somalia, tan flacuchentos y rodeados de moscas ellos, siguen sin nada mejor que ofrecer que una patética miseria; miseria de la que viven la caridad, la politiquería y las causas perdidas.

Y a propósito, la cosa que me cae verga con eso de las causas perdidas, especialmente cuando son iniciativas que vienen de parte de humanistas misántropos, es la preocupación por salvar precisamente a aquellos que necesitan tanta pero tanta ayuda que por ende serían los que menos la aprovecharían, sin mencionar las irrisorias posibilidades de que la escoria rescatada y medio rehabilitada esa llegue a convertirse en gente menos detestable que el estereotípico pequeñoburgués. Me cae verga porque no le veo la gracia en usar precisamente a quienes tienen el peor contraste como palanca para ganarse un diploma en generosidad. De pésimo gusto digo yo.

Ni modo, mientras haya una persistente demanda de causas perdidas por parte de do gooders con pretensiones de poseer un aura de superioridad moral, la prevalencia de negros sidosos y desnutridos en el mundo continuará agravándose. Y no es que yo pudiese hacer mucho en ese respecto aparte de quejarme un poco y darme de cínico. También tengo mis ocupaciones. Ahora, por ejemplo, tengo que ir a dormir. 

 

Niño desnutrido pero nudista, ergo libre y hermoso, en algún lugar de África subsahariana. ¿Por qué somos tan mojigatos que tenemos que andar escondiendo la belleza que tienen los pobretones negroides en sus esqueléticas figuras? ¿Por qué!?